La  arquitectura sustentable se organiza en relación al impacto que puede tener la arquitectura en relación al espacio y al medio ambiente.

Antiguamente la arquitectura respetaba esta máxima, pero con el desarrollo de la Revolución Industrial y los diferentes materiales con los que se trabajaba, se empezó a difuminar esta línea que se mantenía antiguamente.

La arquitectura sustentable busca realizar el menor impacto de los edificios en el medio ambiente, esto implica reducir en todos los aspectos la huella ecológica de la construcción.

La arquitectura como elemento transformador de la sociedad, tiene un poder enorme  y esto se refleja en la nueva forma de concebir el espacio y una nueva forma de relacionarse con el mundo que nos rodea.

Este tipo de concepción aboga por la calidad ambiental así como por un manejo de los recursos naturales que puedan estar disponibles para todas las personas. Esta idea junto con los principios del ciclo de vida de los materiales que se utilizan en la construcción, así como también fija la atención en el uso de energías renovables, bajo la idea de un consumo responsable de los recursos.

Existe una gran cantidad de construcciones que se rigen sobre estos términos como por ejemplo el ayuntamiento de Londres , obra de Norman Foster o la Power Tower de la ciudad Austriaca de Linz, la cual hace un uso muy inteligente de la energía solar por las placas fotovoltaicas con las que puede reciclar este tipo de energía.

La realidad en la que estamos viviendo y la situación del cambio climático supone trabajar considerando la mejor manera de tener el menor impacto posible sobre el medio ambiente ya que a la larga no es una circunstancia que nosotros podemos controlar y que puede tener efectos que no nos esperábamos.