El pasado verano se inauguró el puente de cristal más largo y alto del mundo: Una espectacular obra de ingeniería diseñada por el arquitecto israelí Hain Dotam, un puente de cristal sobre el gran cañón de Zhangjiajie, en la provincia china de Huanan.

El puente, además de ser el más alto del planeta (300 metros desde su suelo acristalado hasta el fondo del cañón), también es el más largo (430 m en total). Tiene la plataforma más elevada del mundo para practicar puenting, el columpio más largo de Asia y, desde el año 2002, con un ascensor de cristal que se eleva hasta los 330 metros.

Su estructura la forman cuatro enormes vigas de acero y hormigón, dos en cada extremo, que unen y sostienen los dos acantilados del cañón. Su suelo está realizado con paneles de vidrio laminado templado antideslizante compuestos por 3 capas, de 6 metros de ancho, capaz de albergar 800 personas. El resto de elementos que lo componen, como las barandillas, también son de acero y cristal.

Que el puente tuviese el menor impacto posible en el parque natural de Zhangjiajie, reconocido por la UNESCO como patrimonio de la humanidad desde 1992. Los materiales escogidos para su diseño y construcción provocan esa sensación de invisibilidad que transmite el cristal, una combinación de vacío y fragilidad al caminar por él. Si, además, ese día hay niebla (frecuente en ciertas épocas el año), uno tiene la impresión de estar flotando entre nubes.

 

Desde este espectacular puente disfrutar contemplando el magnífico parque natural, situado es una gran zona montañosa, con colinas escarpadas, una densa masa verde de bosques tropicales, en ocasiones bañadas en niebla. La atmósfera se convierte en el escenario perfecto para una película.