El tablero de OSB es tendencia en decoración desde hace tiempo. Nos hemos acostumbrado a verlo en multitud de locales, como comercios, cafeterías, etc. Es un material sólido y económico, resistente a la humedad, y posee una conductividad térmica de 0,13w/mk, lo que significa que sin llegar a ser un material específico, ofrece cierto aislamiento térmico y acústico.

Son fabricados a partir de virutas de madera (principalmente, pino y abeto) dispuestas en varias capas claramente diferenciadas, unidas mediante un pegamento sintético y, posteriormente, prensado. Su aspecto es rugoso y con cierto relieve. Al estar conformado a partir de virutas colocadas en distintas direcciones, adquiere un aspecto inacabado, con un cierto toque industrial o de almacén.

Su color puede variar dependiendo del tipo de madera usada en su elaboración, de la cola utilizada o de las circunstancias de prensado, dando colores que van desde el amarillo paja hasta un marrón suave. También se pueden pintar de distintos colores, lo que ofrece infinitas posibilidades decorativas.

El OSB es un material que puede emplearse como revestimiento de paredes y techo, como tabiquería divisoria, puertas, mobiliario de cocina o mobiliario general (estanterías, bancos, mesas, etc). En la actualidad está teniendo mucho éxito en la arquitectura efímera (stands e instalaciones para exposiciones) por su facilidad de montaje y su imagen de modernidad.

 

Las posibilidades de este material en el campo de la decoración son muchas y variadas. Puede utilizarse como puerta corredera de un armario empotrado, para destacarlo de un interior pulcramente decorado en blanco. En ambientes pintados en colores oscuros (gris plomo), el contraste ofrecido por el OSB aporta calidez al conjunto.