Unity Temple en Oak Park, Illinois; Casa Frederick C. Robie en Chicago, Illinois; Taliesin en Spring Green, Wisconsin; Casa Hollyhock en Los Angeles, California; Fallingwater en Mill Run, Pensilvania; Casa Herbert y Katherine Jacobs en Madison, Wisconsin; Taliesin West en Scottsdale, Arizona; Museo Solomon R. Guggenheim de Nueva York; Price Tower en Bartlesville, Oklahoma; y el centro cívico Marin en San Rafael, California. Todos ellos fueron construidos entre 1906-1969 y elegidos por su importancia en el desarrollo de la arquitectura moderna.

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Se han tenido en cuenta aquellas más emblemáticos e innovadores entre las más de 400 obras existentes del arquitecto. Estas 10 obras maestras representan, en su conjunto, la arquitectura de Wright a lo largo de su trayectoria. Sus diseños orgánicos, la integración del espacio como elemento compositivo, el uso magistral de materiales nobles, la estrecha relación con el lugar y la introducción de nuevas tecnologías.

Sus edificios orgánicos quedaban integrados a la perfección con el entorno natural. Inspirados por la naturaleza y la tecnología. Referente de la arquitectura moderna, sus proyectos siguen siendo hoy modelo y ejemplo para la nueva arquitectura.

Para preparar la candidatura “The Nature Conservancy”, organización dedicada a la preservación de la obra existente de Wright, nombró un comité consultivo de expertos en 2003 para seleccionar los edificios. Tras un duro trabajo, coordinado por Lynda Waggoner directora de Fallingwater, vió luz el expediente definitivo “Obras Clave de Arquitectura Moderna de Frank Lloyd Wright”, en el que se justifica como cada uno de los edificios seleccionados representa una obra maestra del arquitecto y supondría una contribución extraordinaria a la arquitectura y cultura moderna.

De unirse estos edificios a la lista del Patrimonio Mundial, que cuenta en la actualidad con algo más de 1000 obras, entrarían a formar parte de la arquitectura moderna reconocida como son la Ópera de Sydney, la Escuela de la Bauhaus en Alemania, la ciudad de Brasilia y las obras de Antoni Gaudí.

La inscripción a la lista podría decidirse en verano de 2016 tras las visitas pertinentes, por parte del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco, a las instalaciones durante el presente año. La inclusión significaría posicionar la arquitectura de Wright a nivel mundial, aumentando más si cabe, el interés por el conocimiento de toda su obra.