De todos es sabido, que la ya famosa crisis económica sufrida por nuestro país y parte del mundo, ha cambiado la vida de muchas personas. Pues bien, la historia de estos arquitectos parte de ese punto, de cómo cuatro jóvenes españoles tuvieron que emigrar de España en busca de un desarrollo profesional acorde a su preparación y calificación, que en ese momento no podían encontrar en sus localidades. El destino en común fue Luxemburgo, ese pequeño y desconocido país centroeuropeo. Una vez instalados allí, encontraron oportunidades laborales que les han permitido adquirir la experiencia y metodología necesaria para llegar más allá, y es el establecimiento de las primeras empresas creadas por  jóvenes españoles en Luxemburgo.

La oportunidad de poner a prueba su competencia y profesionalidad llegó cuando el Colegio de Arquitectos Luxemburgués proclamó el concurso de arquitectura para el diseño del Pabellón Luxemburgués. En ese momento, se creó la unión de los diferentes despachos españoles afincados en Luxemburgo y postular por una plaza.

El concurso era exigente, ya que aparte de crear una arquitectura moderna capaz de albergar todas las exposiciones y mostrar al mundo entero el potencial del país, una de las premisas impuestas era que el proyecto debía basarse en el concepto de economía circular, por el cual, los materiales usados deberían ser sostenibles al igual que los sistemas de producción de energía. Además de esta importante condición, otro aspecto del proyecto es que el edificio tenía que ser en un 75% desmontable y transportable, para que pasada la Expo Dubai 2020, la construcción pueda ser implantada en Luxemburgo. Por tanto era todo un reto diseñar una arquitectura que debe ser eficiente en dos países con climas tan opuestos como los Emiratos Árabes y Luxemburgo.

Ante semejante desafío, decidieron aceptar el reto y crear en el periodo de un mes, su propuesta, el pabellón ‘Straw Valley’. Su concepto se basó siempre en el uso de la madera como material principal de construcción, el cual facilita el montaje y desmontaje, además de tener excelentes cualidades como aislante acústico para una exposición donde abundan los efectos audiovisuales.

Pero la característica más importante y de ahí su nombre, es el uso de la paja como material aislante tanto del frío como del calor y que revestirá toda la envolvente del edificio, dando un aspecto muy característico al proyecto. Sin duda ha sido una interesante vuelta a los orígenes de la arquitectura clásica y tradicional, que hace cuestionar los sistemas de construcción actuales, tan nocivos para el medio ambiente.

Finalmente, aunque el proyecto fue de los más innovadores entre los 19 participantes, no ha podido optar al primer premio del concurso. No obstante, se han establecido las bases de un nuevo concepto de ‘renovación arquitectónica’, donde las empresas surgidas a partir de esos jóvenes españoles, están a la vanguardia.