Cuando queremos obtener mejoras en el hogar de cara al aislamiento térmico podemos utilizar ventanas de aluminio con éste sistema.

El funcionamiento es bastante sencillo, en un aislamiento convencional donde tengamos doble cristal y marcos de aluminio, al tratarse éste último de un metal conductor pueden aparecer, sobre todo en invierno, pequeñas gotas de condensación. Usando rotura de puente térmico lo que hacemos es, intercalar entre ambos cristales un material que sea mal conductor con lo que, las pérdidas de calor se reducen muy notablemente.

Dentro de los sistemas de “rotura” más utilizados en ventanas de aluminio, está la varilla de poliamida reforzada con un 25% de fibra de vidrio; que además cuenta con autorización Europea en lo que a normativa se refiere.

Si definimos las ventajas sobre la utilización de las ventanas con rotura de puente térmico, encontramos las siguientes :

Ahorro de energía, reduciendo la emisión de CO2.

Limitación de la condensación.

Nos permite tener ventanas, con acabados mixtos, cómo las de aluminio-madera. Al tiempo que también nos ofrece un mejor aislamiento acústico.

Cumplir el nuevo código técnico de edificación.

Resumiendo, este tipo de ventanas nos ofrecen un ahorro constante en nuestra factura energética y unos elevados porcentajes de aislamiento tanto térmico, cómo acústico.