Hay quién dijo una vez que, en América es todo grande y no le faltaba razón. Pero en los últimos tiempos China, por méritos propios se ha adueñado también de esa definición.

Un claro ejemplo es, o va a ser, la ciudad de Xiongan. Con unas dimensiones bíblicas, se va a convertir en la mayor ciudad del planeta.

Su extensión actual, no dista mucho de otras ciudades que podemos considerar grandes, sin llegar a ser capitales.

El proyecto va un poco más allá; la idea es construir la primera mega-ciudad del planeta, con una extensión de unos 200 kilometros cuadrados y que abarcará 3 provincias. En principio se quiso hacer con un tamaño como 3 veces Nueva York, pero se abandonó la idea porque resultaba demasiado pequeña. El diseño no es algo que atraiga mucho, estéticamente hablando, pero a los futuros habitantes les dará un poco igual, pues el paisaje se entremezclará entre bloques de viviendas dormitorio, fábricas y naves industriales.

La idea es convertirse en una ciudad-factoría y poder concentrar gran parte de la industria del centro del País en un sólo punto. Las redes de comunicaciones serán fundamentales, pues el tránsito que se va a generar será realmente importante. Todos recuerdan los atascos de muchos kilómetros, producidos hace unos meses en la autopista de 50 carriles, la más grande de la Tierra.